Kira Kyralina

📘 Ficha de la pieza

Kira Kyralina
👤 Luis BerninsoneAutor
Reseñas
📚 Forma parte de:
  • Fecha de publicación: Marzo y Abril de 1926
  • Páginas: 1
  • Lugar de publicación: Lima, Perú

📝 Texto íntegro

PANAIT ISTRATI

Kira Kyralina
F. Rieder et Cie.—Editeurs
París.

¿Cuánto tiempo estuvo abandonado sobre mi velador este libro? Yo no tengo prejuicio por los libros. Sin embargo algunos que me han pasado desde que José Carlos Mariátegui me lo prestara, pidiéndome una nota para el boletín bibliográfico de “Minerva”. ¿Por qué lo he tenido ahí injustamente abandonado, siempre a la vista y al alcance de mi mano, pero sin leerlo nunca? Sentía, —lo confieso— una vehemente atracción de devorarlo, de saber lo que decía otro espíritu afín, otro hermano espiritual mío, pero a la vez también sentía el temor de recordar, de revivir una vida, cuyo recuerdo a pesar de todas sus amarguras, es demasiado dulce, demasiado querido; aún, demasiado palpitante. Leer uno de esos libros es más un tormento, que un consuelo; sobre todo para un espíritu como el mío, predispuesto para sentir la fiebre de los viajes. Confesaré, que no obstante todos los elogios merecidos, yo desconfiaba de su valor y el temor de sufrir una desilusión me retenía. Además, éste nuevo “Gorki humano”, ni el mismo Gorki ¿qué pueden darme de nuevo sobre los aventureros y vagabundos de todas partes del globo, de su psicología, ni de sus costumbres, a mí, que los he conocido a fondo y convivido con ellos y los he analizado profundamente…? Ahí sin embargo me esperaba como una interrogación el libro del genial y desbordado Panait Istrati, hasta ayer que lo tomé y no lo solté sin terminarlo. Este libro lo he ido leyendo por la calle, en los tranvías y lo llevaba conmigo a todas partes.

Sobre toda la obra se siente gravitar esa innegable, esa misteriosa, esa ineludible voluntad fatal, que hemos sentido todos aquellos que nos abandonamos al azar, todos aquellos, que desde nuestra primera infancia la hemos sentido encaminar nuestros pasos. La voluntad de la fatalidad, sobre todo donde la hemos comprobado es en el suicidio, en esa honda que parece que es la única, el único derecho absoluto de podernos arrancar la vida: ahí que la fatalidad, esa voluntad que nos mueve, que nos hace ajenos a lo que se hace nuestra, se hace sentir omnipresente y nos quita, nos niega la única salvación: la muerte. Los que hayan recurrido al suicidio como Panait Istrati y como yo—tres veces—y que hayan sido salvados a las puertas de la muerte, sabrán solamente, lo relativa, que es nuestra más fuerte, apasionada y única voluntad, ante la voluntad de la fatalidad. ¿Azar, o Suerte, o Providencia?

Quien haya vivido esa vida comprenderá, que no hay justicia ni lógica, más absurda y menos justa, que la de los Códigos, aplicados a seres absolutamente irresponsables de los crímenes que los han obligado a cometer esos códigos mismos.

¡Qué grandes sorpresas nos ha tendido yo, de encontrar en los bajos fondos, gente de gran cultura, de corazones nobles con todas las condiciones para alcanzarlo todo, pero que inexplicablemente hoy ocupaban los puestos de aquellos otros acéfalos, sin corazón, sin inteligencia, sin condición alguna que inexplicablemente también estaban en lo relativamente alto de aquellos puestos que logran muchos a fuerza de bajezas.

Bajo los harapos del mendigo no es difícil encontrar a un rey como Ulises.

En resumen Panait Istrati, no es para mí un «Gorki balcánico», sino un Gorki miliunanochesco. Esa es la impresión que me ha causado este sugestivo libro, por el estilo, así mismo que por la narración, la forma; la novela, por países, alcázares y harenes de hadas…

“Stavro”, “Kira Kyralina” y “Dragomir” son cuentos de “Las Mil y una Noches”…

LUIS BERNINSONE.

0,0
( 0 calficaciones )
Excelente0%
Muy buena0%
Media0%
Mala0%
Muy mala0%

No hay reseñas todavía. Sé el primero en escribir una.

💡 Historias relacionadas ✨

🧠 Sin posts relacionados en este momento.