La figura de Mercedes Rosalba Aráoz Fernández encarna el drama del Perú contemporáneo: una tecnócrata brillante, formada al más alto nivel, arrastrada una y otra vez al centro del caos político.
Segunda vicepresidenta, ministra en tres carteras y primera mujer en ocupar la Presidencia del Consejo de Ministros , su carrera es la historia del talento técnico enfrentado a un sistema que devora a sus mejores cuadros.
Formación: Excelencia Académica, Estilo Tecnocrático
Nacida en Lima el 5 de agosto de 1961, Mercedes Aráoz pertenece a esa élite profesional formada en la ortodoxia económica más rigurosa:
- Economía en la Universidad del Pacífico
- Maestría y Doctorado en Economía en la University of Miami
- Profesora e investigadora especializada en comercio internacional, competitividad y políticas públicas
- Docente destacada en CENTRUM y consultora internacional para organismos multilaterales
Su mundo era el de los papers, los indicadores, los acuerdos comerciales.
No el de la política de pasadizos.
Ascenso Técnico: La Época del Éxito Profesional
En el segundo gobierno de Alan García, Aráoz fue una de las “caras técnicas” de la gestión:
En Comercio Exterior y Turismo (2006–2009) 🛳️
- Negoció el TLC con Estados Unidos
- Consolidó la institucionalidad del turismo como motor económico
️
- Impulsó tratados con China, Canadá y EFTA
En Producción (2009) 
Supervisó políticas industriales y apoyo a MYPES.
En Economía y Finanzas (2009–2010) 
Aráoz se consolidó como una técnica eficiente, confiable, ortodoxa.
Un valor seguro para los mercados y organismos internacionales.
️ Vicepresidencia y Premierato: La Cúspide del Poder
En 2016, fue elegida segunda vicepresidenta con Pedro Pablo Kuczynski y, simultáneamente, congresista por Lima.
Era parte del equipo técnico que prometía modernizar el Estado.
Presidenta del Consejo de Ministros (2017–2018) 

Su paso por la PCM —el cargo político más difícil del Perú— fue tan intenso como breve:
- Intentó conciliar con un Congreso hostil
- Gestionó crisis, escándalos y tensiones internas
- Enfrentó el asedio parlamentario que paralizaba al Ejecutivo
- Renunció tras siete meses, ante la ingobernabilidad total
Fue el ejemplo perfecto de la técnica obligada a sobrevivir en un ecosistema de puñales.
2019–2020: La Crónica de un País que Implosiona
La etapa más dramática de su carrera comenzó el 30 de septiembre de 2019, cuando el presidente Martín Vizcarra disolvió constitucionalmente el Congreso.
El Congreso disuelto respondió nombrando a Aráoz como “Presidenta de la República en ejercicio” ️.
Por unas horas, el Perú tuvo dos presidentes simultáneos:
uno con legitimidad política y popular (Vizcarra),
otro con legitimidad formal discutida (Aráoz).
Ella misma entendió el absurdo.
- Reconoció la disolución como válida
- Se deslindó del Congreso disuelto
- Renunció a la vicepresidencia al día siguiente
- Buscó no ser parte del quiebre institucional
En 2020, el Congreso finalmente aceptó su renuncia.
Su gesto fue interpretado por muchos como acto de responsabilidad institucional; por otros, como muestra de debilidad política.
Legado: El Choque entre Técnica y Poder
Mercedes Aráoz representa una tensión estructural en el Perú:
Lo que encarna
- La meritocracia en su versión más pura
- La gestión pública basada en evidencia, datos y rigurosidad técnica
- El avance del liderazgo femenino en altos cargos estatales
Lo que enfrentó
- Un Congreso disfuncional
- Presidentes debilitados
- Crisis institucional permanente
- Un sistema donde la técnica es vista con recelo
- Un país que pide orden, pero premia la confrontación
Sus logros palpables
Sus sombras
- Poco carisma para el enfrentamiento político
- Escasa conexión con el ciudadano común
- Asumió cargos en momentos donde nadie podía ganar
- Terminó asociada, injustamente, a gobiernos en crisis
Balance de una Vida Pública: La Técnica en la Arena Salvaje
Mercedes Aráoz será recordada como la economista brillante que sobresalió en lo técnico, pero que nunca encontró espacio en la política criolla de choque, maniobra y puñalada.
Demostró que:
- la preparación no sustituye la estrategia
- la capacidad no neutraliza la turbulencia
- la evidencia no vence a la política pasional
Su historia es la de una mujer que llegó alto, muy alto, en un país donde llegar alto no garantiza poder.
Una profesional que entendió los números, las instituciones y el comercio mundial… pero que tuvo que gobernar en medio de un huracán emocional y político que no respetaba fórmulas ni modelos.